ROMA.- Los italianos se abstuvieron masivamente en la segunda vuelta de las elecciones municipales que se celebraron el domingo y el lunes en unos 120 municipios, entre ellos Parma, que será gobernada por primera vez por un alcalde del movimiento político del cómico Beppe Grillo.

Los comicios se celebraron en un contexto dramático por la crisis económica y por el fin de semana de terror vivido en Italia por el sismo en las regiones del nordeste, que dejaron un saldo de seis muertos, y por el atentado mortal contra una escuela del sur, que asesinó a una joven de 16 años y que conmocionó a la opinión pública.

La abstención aumentó el 14% respecto a los resultados del primera vuelta celebrada hace quince días: sólo votó el 51,4 % de los electores, según datos definitivos.

La mayor sorpresa es la victoria en Parma del candidato de Cinco Estrellas de Grillo, Federico Pizzarotti, de 39 años, quien obtuvo el 60,2% de los votos. Su rival, el candidato de centroizquierda Vincenzo Bernazzoli, fue derrotado a pesar de haber resultado el favorito en la votación del 6 de mayo.

La afluencia de electores en Parma fue mayor (llegó al 60%) que en los otros municipios en los que se disputaron los balotajes. En Génova, otra de las ciudades importantes en que se elegía nuevo alcalde, el candidato de centroizquierda, Marco Doria, un aristócrata "rojo", ganó los comicios con el 60,8%. Palermo, capital de Sicilia y el municipio más grande en disputa, tendrá como alcalde a Leoluca Orlando, un renombrado activista antimafia, apoyado por el Partido de la Refundación Comunista y los ecologistas, que logró el 70,1%.

Las elecciones fueron una prueba para el actual primer ministro, Mario Monti, y su política de austeridad, a seis meses de haber reemplazado a Silvio Berlusconi. La derecha fue la gran perdedora, azotada por la ausencia de Berlusconi y los escándalos por corrupción y el desvío de dinero que afectan al ex líder xenófobo de la Liga del Norte, Umberto Bossi. (AFP)